El déficit de vitaminas se relaciona con el parto por cesárea

La alimentación de la madre durante el embarazo es uno de los factores extrínsecos que tiene mayor influencia sobre el crecimiento y desarrollo fetal; dependiendo totalmente de los nutrientes que recibe de la madre a través de la placenta; observándose en algunas restricciones aumento en la tasa de RCIU; la cual se trata de una indicación absoluta de operación cesárea, motivo por el cual es importante  comentar que el déficit de vitaminas se relaciona con el parto por cesárea.

En cuanto al déficit  de ácido  fólico es  bien conocido  el  defecto del  tubo neural; otras publicaciones señalan un aumento en la tasa de embarazos múltiples;  cuyo embarazo se resuelve por  vía  abdominal;  y abortos espontáneos. .La última revisión 2001 de la base de datos Cochrane muestra un ligero aumento del riesgo para gestación múltiple pero no diferencias en la incidencia de abortos espontáneos.

 

El déficit de ácido fólico también se ha asociado con niveles elevados de homocisteína en sangre. La homocisteína es un aminoácido no esencial que posee efectos teratógenos y éste podría ser el mecanismo de actuación en los DTN. Además, también podría ser responsable de algunas situaciones mediadas por una vasculopatía placentaria como el aborto espontáneo, el desprendimiento prematuro de placenta y la preeclampsia, DPPNI es una importante y común  complicación del embarazo que se tiene que resolver de inmediato vía abdominal.

 

El zinc está considerado como un nutriente esencial.

La principal fuente alimentaria la constituyen las proteínas de origen animal y los cereales. Se considera que el 82% de las gestantes en todo el mundo no ingiere zinc en cantidades suficientes para satisfacer las necesidades básicas. Cuando el déficit es importante se ponen en marcha varios mecanismos que afectan a la embriogénesis y al desarrollo fetal, provocando malformaciones congénitas, como defectos del paladar, cardíacos, urológicos, esqueléticos y cerebrales. Cuando la deficiencia es moderada se aprecia mayor riesgo de rotura prematura de membranas y parto prematuro, embarazo que seguramente terminara en cesárea. Durante el embarazo normal los niveles de cobre en plasma materno aumentan progresivamente. Su déficit también se ha asociado a mayor riesgo de rotura prematura de membranas y parto pretérmino.1

Las mujeres embarazadas con déficit de vitamina D tienen más probabilidades de dar a luz mediante cesárea (17%), en comparación con las que presentan unos índices normales de esta vitamina. Así lo han puesto de manifiesto varios estudios llevados a cabo por investigadores estadounidense.

Es decir, a menor concentración de esa vitamina en la mujer en estado de gestación, mayor probabilidad de tener un parto por cesárea.

Se realizó un estudio donde se trabajó con 253 mujeres embarazadas y se les tomó los niveles de vitamina D en sangre. De esas mujeres, 43 tuvieron una cesárea. Esas mujeres tenían niveles bajos de vitamina D y las que tenían niveles altos de esta vitamina tuvieron parto natural.

Además, se está encontrando un vínculo directo entre la falta de vitamina D y la preeclampsia, que implica un parto inmediato que suele hacerse por medio de la cesárea. 2,3

El calcio se ha relacionado con la aparición de preeclampsia, que es una enfermedad microangiopática generalizada y caracterizada por la presencia de hipertensión y proteinuria después de las 20 semanas de gestación en una mujer previamente normotensa. Es causa frecuente de prematuridad, enfermedad que mejora solo con la interrupción del embarazo, con una indicación relativa de cesárea  según el estado obstétrico  y  hemodinámico de la paciente. En la última revisión Cochrane  la suplementación con calcio mostró una reducción a casi la mitad (RR:0,48) de la incidencia de preeclampsia en relación con el grupo placebo. 1

Otras Vitaminas

Durante el embarazo los niveles séricos de vitamina A apenas se modifican. Su deficiencia da lugar a ceguera nocturna, parto prematuro, retraso del crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y desprendimiento placentario así como un incremento de la mortalidad materna. En un estudio realizado en Nepal (West 1999)  se demostró que el suplemento semanal de vitamina A reducía la mortalidad materna en un 40%.

Se ha relacionado el aumento en la ingesta de AGPICL omega-3 durante el embarazo con:

  • Menor probabilidad de parto pretérmino
  • Mayor peso del recién nacido
  • Disminución del riesgo de desarrollar hipertensión
  • Mayor desarrollo del sistema nervioso y de la función visual
  • Optimización de las funciones posturales, motoras y sociales de los prematuros

En todos estos casos, si el aporte de nutrientes no es adecuado, debemos intentar modificar los hábitos alimenticios y, en su defecto, utilizar suplementos farmacológicos. 1


 

REFERENCIAS

1.-  Suplementos en embarazadas: controversias, evidencias y recomendaciones del Sistema Nacional de Salud. Volumen 34, Nº 4/2010

2.- http://www.webconsultas.com/dieta-y-nutricion/dieta-equilibrada/el-deficit-de-vitamina-d-se-relaciona-con-los-partos-por-cesarea

3.- http://www.imujer.com/familia/2008-12-24/1506/falta-de-vitamina-d-aumenta-cesareas