Hábitos saludables y estilo de Vida

Cambiar algunos hábitos antes de la concepción ayuda a lograr un embarazo saludable y con menos riesgos.

Cada vez más ginecólogos y especialistas en reproducción recomiendan a las mujeres que han decidido tener un hijo que inicien sus cuidados en los meses previos a la gestación e, incluso, que lleven a cabo una evaluación de preconcepción para situarse en las condiciones más optimas que le ayuden a desarrollar un embarazo saludable.1

Además de este control previo, los especialistas recomiendan a todas las mujeres que hayan decidido quedar embarazadas adoptar determinados hábitos que resultarán beneficiosos para superar sin contratiempos y en buen estado de salud los nueve meses de embarazo:

Abandonar anticonceptivos

Uno de los primeros pasos que hay que dar cuando se desea planificar un embarazo es abandonar los métodos anticonceptivos que se utilizaran de forma previa.

Los métodos denominados de barrera, como el preservativo, el diafragma o el DIU, no requieren retirarse con antelación.

Pues su uso no afecta al organismo de la mujer o a su ovulación y por tanto, en cuanto dejan de usarse puede producirse la concepción.

Otros métodos como la píldora o las inyecciones anticonceptivas requieren por lo general que se abandonen un par de meses antes de quedarse embarazada para que los ciclos de ovulación de la mujer se normalicen.

Aunque la fertilidad se recupera de forma inmediata una vez que se dejan de aplicar

Es recomendable suprimirlos con antelación para poder determinar con mayor precisión y exactitud las fechas de ovulación.1

Controlar el peso

Es recomendable que las mujeres con sobrepeso inicien una dieta para adelgazar antes de quedar embarazadas.

Además de que un peso saludable incrementa la facilidad para concebir, de esta forma evitarán que su peso alcance cifras mucho más elevadas durante la gestación y se incrementen los posibles riesgos sobre la salud que esto puede acarrear, como retención de líquidos, hipertensión o diabetes. 1

Hacer ejercicio

Afrontar el embarazo con un buen estado físico ayuda a la mujer a superar esta etapa.
Y el parto en mejores condiciones que las gestantes con un estilo de vida sedentaria. Por eso, cuando se planifique el embarazo, se puede incluir entre los nuevos hábitos la realización de ejercicios destinados a fortalecer la musculatura, incrementar la flexibilidad y, en general, a mejorar la motricidad.

Esta actividad se puede mantener durante el embarazo, siempre que se atienda a las recomendaciones sobre intensidad y variedad de los ejercicios que proponga el especialista. 1

Eliminar el tabaco

El consumo excesivo de tabaco, tanto por parte del hombre como de la mujer, además de ser un factor importante que dificulta la concepción, tiene un efecto perjudicial sobre el bebé una vez que se ha logrado el embarazo. Distintos estudios e investigaciones evidencian que el tabaquismo está asociado a un menor crecimiento fetal, al aumento del riesgo de aborto espontáneo, e incluso, a problemas de salud después del nacimiento.

Ácido Fólico

El ácido fólico es uno de los suplementos más habituales que se prescriben a la mujer en cuanto se conoce su embarazo.

Sin embargo, si la gestación será planificada, los especialistas recomiendan comenzar cuanto antes (entre tres meses y un mes previo) con la ingesta de folatos, puesto que las investigaciones y ensayos clínicos demuestran que tomar ácido fólico por lo menos un mes antes del embarazo reduce de forma significativa el riesgo de nacimiento de bebés con defectos en el tubo neuronal, de partos prematuros o de bebés con bajo peso al nacer. 1

No ingerir alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas está totalmente contraindicado durante el embarazo.

Su ingesta está relacionada con un incremento del riesgo de malformaciones congénitas graves, disminución del cociente intelectual, e incluso, problemas de lenguaje, de coordinación y de adaptación. 1

Vigilar la dieta

“El mejor momento para comenzar a seguir una dieta saludable es antes de quedar embarazada”.

Es importante prestar atención a los alimentos que constituyen la dieta diaria.

Evitar los alimentos que pueden ser perjudiciales o no recomendables durante el embarazo e introducir poco a poco los nutrientes que se necesitarán en mayor medida en el transcurso del periodo gestacional. 1

Recomendaciones para poder prevenir o aliviar las molestias digestivas más frecuentes en el embarazo, que suelen afectar a las mujeres en algún momento u otro de la gestación y que vienen bien para pasar una etapa más saludable.2

  • Comer en un ambiente tranquilo.
  • Utilizar formas de cocción sencillas, que facilitan la digestión: vapor, plancha, salteado y hervido.
  • Cocinar bien los alimentos de origen animal (carne, huevos y pescado) para evitar toxiinfecciones alimentarias como la toxoplasmosis o los originados por Salmonella, Campylobacter y E. coli.
  • El agua (entre cinco y ocho vasos al día) debe ser la bebida principal.
  • Utilizar la sal de forma moderada (no aumentar su consumo), preferentemente yodada.
  • Se aconseja tomar aceites vegetales, preferentemente aceite de oliva.
  • Evitar los pescados de gran tamaño, como el atún, el pez espada y el cazón por el riesgo de contener mercurio.
  • Lavar bien frutas y verduras antes de consumirlas. 2

REFERENCIAS:

  1. http://www.consumer.es/web/es/bebe/antes-delembarazo/cuidados/2012/03/05/207418.php
  2. http://globovision.com/consejos-generales-sobre-habitos-alimentarios-durante-el-embarazo/