Cómo enfrentar la infertilidad en tres pasos

Tener problemas de infertilidad es una situación compleja para cualquier mujer y la noticia puede deprimirte o llevarte a tener pensamientos negativos. ¿Cómo lidiar con ellos?

Ser mamá es el sueño de cualquier mujer y saber que no podrás hacerlo, al menos de la manera ordinaria, puede ponerte de cabeza.

Reconocimiento

Ser infértil no sólo es una cuestión fisiológica, se trata de una situación que nos compromete, psíquica y emocionalmente.

Tienes que reconocer que estás ante una situación que se sale de tus manos y debes tomar el control respecto a lo que sientes.

Para hacerlo puedes encontrar un pasatiempo, algo que te distraiga y que te ayude a liberar toda esa energía negativa.

Autoestima

Hay una pregunta que debes considerar relevante tras varias semanas (tal vez meses) de tratamiento: ¿Tengo calidad de vida?

Muchas veces nos concentramos tanto en quedar embarazadas que olvidamos que somos seres humanos comunes y corrientes.

Tratar de tener una familia no debería representar una carga para alguien.

Así que consiéntete y date tiempo para hacer lo que te gusta.

Determinación

Es evidente que el proceso no es sencillo, pero no debes tomarlo como un duelo.

Tratar de quedar embarazada no se trata de una pérdida sino de una ganancia, por lo que no debes dejar que los sentimientos negativos se apropien de ti.

Para hacerlo puedes buscar grupos de parejas que se encuentren en la misma situación.

Platicar sobre tus emociones con tus semejantes es una actividad que puede ayudarte a lidiar con los pensamientos poco constructivos.

También puedes recurrir a internet para informarte.

Buscar sitios de apoyo, descargar material electrónico como el que te ofrecemos en Ferring o apps que te orienten sobre el tema.

La idea es generar herramientas que ayuden a lidiar con la situación y permitan tener una buena calidad de vida.

Mientras tengas mayor disposición, mayores son las probabilidades de quedar embarazada.

No olvides que se trata de una situación en la cual no hay certezas absolutas.

Asumir que somos seres inciertos nos permite generar aceptación y vivir el proceso sin comprometer nuestra salud física y mental.